La letalidad del hantavirus en Chile subió de 18% a 39% entre 2025 y 2026, con 18 fallecidos de 46 casos confirmados este año en regiones que van desde Valparaíso hasta Aysén.
El Ministerio de Salud declaró esta semana una alerta sanitaria por hantavirus en prácticamente todo el territorio nacional, la primera medida de este tipo para la enfermedad en el país. Alexis Kalergis, Profesor Titular de la UC y director del Instituto Milenio de Inmunología e Inmunoterapia (IMII), analiza el alza de la letalidad en el contexto de una temporada invernal con alta capacidad de mutación de los virus.
La alerta se suma a una situación de amenaza sanitaria múltiple, coincidente con brotes de influenza aviar y con enfermedades transmitidas por mosquitos como el dengue, el zika y la fiebre amarilla. El hantavirus solía asociarse a los meses de verano, pero su patrón de circulación se ha modificado con el tiempo. “Vemos que los virus justamente han ido cambiando en los periodos de circulación, son entes biológicos dinámicos”, explica el académico de la Universidad Católica.
El virus se transmite a través del contacto con su orina, excrementos o saliva de ratones de cola larga infectados. En Chile, la infección por la cepa Andes puede derivar en un síndrome cardiopulmonar con una letalidad de hasta el 50%. No existe vacuna ni tratamiento antiviral específico. El manejo se limita al cuidado intensivo hospitalario y, en algunos casos, al apoyo respiratorio.
Vacuna contra la cepa Andes
Ante la ausencia de un tratamiento específico, un equipo del IMII desarrolla una vacuna preventiva contra la cepa Andes del hantavirus. El proyecto cuenta con una publicación científica que documenta estudios preclínicos en animales y muestra resultados que indican la inducción de una respuesta inmune contra el virus. “Esta vacuna la diseñamos pensando en una formulación que puede administrarse desde el nacimiento”, señala el director del instituto.
El financiamiento actual ha permitido completar la fase preclínica, pero no cubre los costos de un ensayo clínico en humanos. Avanzar a esa etapa requiere recursos adicionales que el equipo del IMII busca obtener.
El Dr. Kalergis plantea que, de concretarse esa etapa, las pruebas en seres humanos debieran realizarse en el país. “Por supuesto, Chile sería el lugar donde haríamos estos estudios clínicos porque efectivamente tenemos circulación del virus y es la población que debe ser protegida” , agrega el investigador, quien afirma que la solución sería fundamental para personas que se desempeñen en zonas de riesgo y para turistas, a fin de minimizar el riesgo de infección y patología.
Fase clínica en 24 meses
El IMII proyecta iniciar los primeros estudios en humanos en un plazo de entre 12 y 24 meses. La vacuna se basa en una plataforma tecnológica que hoy se aplica a millones de niños en el mundo, con más de dos décadas de desarrollo previo por parte del equipo chileno en otros virus.
Ese escalamiento depende de un laboratorio de producción de calidad GMP que el instituto instala en el Centro de Innovación UC, clave para llevar las formulaciones desde la etapa preclínica hasta la etapa clínica. Si se cumplen los plazos previstos, el equipo estima que una vacuna podría estar disponible antes de que termine la década.
El equipo lleva cinco años trabajando en el proyecto y ya cuenta con publicaciones científicas en revistas internacionales y con resultados preclínicos que respaldan su viabilidad. “Una vacuna desarrollada localmente es también una herramienta de soberanía tecnológica frente a un riesgo sin solución en el mercado farmacéutico”, plantea el Dr. Kalergis.

El instituto identifica al turismo, la industria forestal y la minería como sectores expuestos al riesgo del hantavirus, actividades que se desarrollan en zonas donde el roedor portador del virus está documentado desde Atacama hasta el extremo sur del país. Un eventual desplazamiento del vector hacia el norte, asociado a cambios en las condiciones ambientales, ampliaría esa exposición a regiones que hoy no la contemplan.
El precedente que evoca el instituto es la erradicación de la polio: Chile fue el tercer país del mundo en eliminar esa enfermedad, mediante una campaña sostenida en los años sesenta. “Mediante visión estratégica, Chile pudo erradicar una patología que causaba estragos cuando el desarrollo biotecnológico era incomparablemente más rudimentario, y hoy podría liderar el desarrollo de una vacuna contra un virus endémico que afecta a sus comunidades, trabajadores, turistas y ecosistemas”, concluyó el inmunólogo.
Síntomas y recomendaciones
La enfermedad comienza con fiebre alta y dolor muscular intenso, especialmente en piernas y espalda. La señal de alerta aparece después, cuando se suma dificultad respiratoria, cuadro que al agravarse puede derivar en la muerte del paciente. El principal desafío para su gestión es la detección temprana, ya que los síntomas iniciales pueden confundirse con un cuadro viral común o con una influenza. El diagnóstico precoz es lo que permite iniciar oportunamente el manejo hospitalario intensivo, hoy la única alternativa terapéutica disponible.
Las autoridades sanitarias recomiendan consultar de inmediato ante cualquier síntoma compatible, especialmente en sectores rurales, campamentos o entornos laborales con presencia de roedores, como bodegas. Entre las medidas de prevención se cuentan mantener la limpieza de los espacios, almacenar bien los alimentos, humedecer las áreas contaminadas antes de asearlas y reforzar la higiene de manos
