Científicos chilenos esperan tener lista en el mediano plazo una vacuna contra el virus sincicial

Expertos de la UC y del Instituto Milenio están iniciando la fase 2 -de un total de 3- de los estudios clínicos exigidos para su aplicación. La fórmula ha sido trabajada «durante bastante tiempo» y está dirigida a «recién nacidos y niños pequeños, que son la población más susceptible, junto con los adultos mayores», dijo a Cooperativa la doctora Susan Bueno.

Ante la compleja situación que se vive en el país producto de las enfermedades respiratorias, el alza de consultas médicas y la preocupación por la disponibilidad de camas pediátricas, la doctora Susan Bueno, inmunóloga del Instituto Milenio y académica de la Universidad Católica, comentó a Cooperativa los detalles del desarrollo la vacuna chilena para el virus sincicial, en la que se encuentra trabajando junto a otros expertos.

«La vacuna del virus sincicial que estamos desarrollando en la Universidad Católica y en el Instituto Milenio en Inmunología e Inmunoterapia ha sido trabajada durante bastante tiempo por nuestro grupo, junto con el doctor Alexis Kalergis, y hemos avanzado bastante en todo lo que es el desarrollo y en la fase clínica 2», afirmó la académica.

Bueno explicó que «todas las vacunas en desarrollo tienen que aprobar una serie de estudios clínicos que tienen que llegar hasta la fase 3. Nosotros actualmente estamos iniciando la fase 2, y, en general, el desarrollo de vacunas a nivel mundial contra el virus sincicial ha sido bastante complejo. Es un virus bien complejo, que tiene bastantes capacidades de evadir respuesta inmune, entonces su desarrollo ha significado mucho estudio, mucha investigación».

Los miembros de su equipo esperan «en un mediano plazo terminar todas las fases clínicas y poder, efectivamente, contar con una vacuna para recién nacidos y niños pequeños, que es la población más susceptible, junto con los adultos mayores».

Brote del Virus Sincicial: Una magnitud que no se esperaba

La académica también abordó la situación actual de la red asistencial y ocupación de camas en el país producto de la ola de enfermedades respiratorias, que ya ha causado la muerte de cuatro menores.

Ante este complejo escenario, Bueno explicó que antes de la pandemia, «estos brotes de virus sincicial y otros virus respiratorios en el invierno han sido problemas importantes y tenían un esquema de ocurrencia bastante definido. Lamentablemente, uno de los efectos negativos de la pandemia es este gran brote de virus respiratorios, de los cuales no hay vacuna, y que, además de ser de gran magnitud, mucho más de lo que se ha visto en otros años, también se adelanta respecto a lo normalmente que ocurría en el país».

«La magnitud que se tiene de este brote claramente ha sido una situación que, posiblemente, fue no esperada por la rapidez en que se ha producido (por parte de las autoridades). Por lo tanto, si hubo situaciones en donde colapsaron las urgencias, hoy se están tomando las medidas y se tienen que seguir tomando con precaución y atención, para evitar que falten camas y que la atención no esté debilitada frente a la aparición de virus respiratorios», expuso Bueno.

«Posiblemente es uno de los más grandes que se ha visto en décadas del brote de virus respiratorio y por supuesto uno de los aspectos importantes que se ha realizado pero que se tiene reforzar muy importantemente, es la comunicación de riesgo; una de las más importante es, primero que todo, y creo que ahí toda la población también tiene que hacer un aporte muy importante es ponerse al día en las vacunas que ya existe, que es influenza y Covid-19», añadió.

Finalmente, la académica recomendó a las autoridades de Salud que «la red de vigilancia de virus respiratorios tiene que estar presente en el Gobierno, sobre todo en estas situaciones que son muy rápidas (…), yo creo que la atención a nivel de la población tiene que estar atenta en momentos como estos, que no se esperaba un brote tan temprano y tan fuerte».

Fuente: Cooperativa